CÓRDOBA CAPITAL. Un grave escándalo sacude a la Jefatura de la Policía de Córdoba, luego de que salieran a la luz denuncias de varias mujeres policías que habrían sido víctimas de acoso y espionaje en el área de medicina laboral de la institución.
Según informó Cadena 3, el foco de la denuncia se centra en el baño del sector de medicina laboral, donde las agentes detectaron una alarmante maniobra: alguien introducía una mano con un celular por un resquicio para fotografiarlas o filmarlas mientras se encontraban en la intimidad.
Una de las afectadas, que actualmente se encuentra con carpeta psiquiátrica desde hace más de dos meses a raíz de lo sucedido, relató la impactante experiencia. «Estaba en el baño y de pronto vi una mano con un celular», describió, expresando su desconcierto sobre la identidad del acosador. «No sé quién me estaba espiando», afirmó.
La investigación, que por el momento se concentra en el Polo de la Mujer, ha permitido identificar a un cabo de la propia Policía como el presunto responsable. Al revisar su dispositivo móvil, se descubrió material sumamente comprometedor: decenas de fotos y videos de sus compañeras tomadas de manera clandestina.
La primera denuncia formal fue radicada a fines del mes de agosto, pero la investigación reciente ha revelado que el número de mujeres afectadas es «significativo».
A pesar de la gravedad de las acusaciones y la evidencia encontrada en su celular, el uniformado fue separado de su cargo, pero aún no enfrenta imputaciones formales por parte de la Justicia, que deberá determinar la carátula y el alcance penal de los hechos.
El caso pone en tela de juicio los controles internos de la fuerza y genera profunda preocupación dentro de la institución por la integridad y seguridad de su personal femenino. La investigación continúa abierta para determinar la totalidad de las víctimas y las responsabilidades del cabo.



