BUENOS AIRES – Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en relieve la alarmante situación de la salud mental a nivel global. Según los estudios “Salud mental mundial hoy” y “Atlas de Salud Mental 2024”, una de cada ocho personas en el mundo padece algún tipo de trastorno mental, caracterizado por alteraciones significativas en la cognición, la regulación de las emociones o el comportamiento.
A pesar de que existen tratamientos eficaces, la gran mayoría de las personas afectadas no accede a una atención adecuada. Los datos de la OMS demuestran que la salud mental sigue siendo una de las áreas más desatendidas de la salud pública, con graves consecuencias humanas y económicas. Por ejemplo, solo el 9% de las personas con depresión recibe un tratamiento mínimamente apropiado a nivel global.
Diferencias de género en los diagnósticos
El informe de la OMS destaca una clara diferencia en la prevalencia de los trastornos mentales según el género. Las mujeres presentan tasas más altas de depresión, ansiedad y trastornos alimentarios, mientras que en los hombres son más comunes el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y los trastornos del espectro autista.
La depresión, por ejemplo, es aproximadamente 1,5 veces más común en mujeres que en hombres. La doctora Elsa Costanzo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Fleni, explicó que estas condiciones «afectan el pensamiento, las emociones, el comportamiento y las relaciones interpersonales». La doctora María Gabriela Nielsen, de la Universidad de Favaloro, agregó que no se trata de «estar triste» o «preocupado», sino de problemas de salud que impactan en la calidad de vida y en el desarrollo personal.
La pandemia de COVID-19 agravó estas diferencias, con un aumento del 29,8% en los casos de depresión y del 27,9% en la ansiedad entre mujeres en 2020, en comparación con los aumentos del 24% y 21,7% entre hombres.
Factores de riesgo y llamado a la acción
Expertos consultados por la OMS señalan que las diferencias en la prevalencia de trastornos mentales entre hombres y mujeres se deben a una combinación de factores biológicos, psicosociales y culturales. Las mujeres se ven más afectadas por los cambios hormonales y tienen una mayor exposición a la violencia de género y la discriminación. También influyen los roles sociales y la sobrecarga de responsabilidades, lo que incrementa el estrés.
Las especialistas agregan que, si bien las mujeres suelen animarse más a expresar sus emociones y buscar ayuda, los hombres tienden a negar o minimizar sus síntomas, manifestando el estrés a través de conductas de riesgo o abuso de sustancias. Esta diferencia cultural a menudo retrasa la búsqueda de tratamiento en ellos.
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, hizo un llamado urgente a la acción: «Invertir en salud mental significa invertir en las personas, las comunidades y las economías. Todo gobierno y todo líder tiene la responsabilidad de actuar con urgencia y garantizar que la atención de la salud mental no se considere un privilegio, sino un derecho fundamental para todos«.



