Buenos Aires, Argentina – En una sesión especial que se extendió por ocho horas y estuvo marcada por intensos debates y cruces entre oficialistas y opositores, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó el tratamiento de un incremento de emergencia para el sector pasivo. La iniciativa, impulsada principalmente por la oposición kirchnerista, obtuvo 142 votos a favor y 67 en contra.
La propuesta busca un aumento significativo en los haberes de los jubilados y también contempla la restauración de las moratorias jubilatorias, que fueron eliminadas por el gobierno de Javier Milei el año pasado.
El oficialismo, por su parte, resistió enérgicamente la medida, argumentando que su costo fiscal desbarataría el equilibrio macroeconómico logrado por la actual gestión. Horas antes de la votación, el jefe de Gabinete del presidente Javier Milei, Guillermo Francos, advirtió que el Gobierno vetará cualquier ley que «ponga en peligro el equilibrio fiscal», dejando en claro la postura del Poder Ejecutivo ante la aprobación de esta normativa. Se espera que el Gobierno avance en este sentido si el Senado otorga la sanción completa la próxima semana.
Durante el debate, legisladores del oficialismo responsabilizaron a la gestión anterior por la situación actual de los jubilados. En este sentido, el diputado Sergio Capozzi del PRO calificó a las moratorias jubilatorias como «perversas» y enfatizó la necesidad de una reforma de fondo que brinde soluciones duraderas en lugar de «parches». Capozzi mencionó la presentación de dos propuestas de reforma, buscando un sistema «moderno, con una prestación básica universal y otra que sea proporcional a los años de aporte».
Por otro lado, el diputado de Encuentro Federal, Nicolás Massot, afirmó que «no hay ningún intento de perjudicar al Gobierno» con estas iniciativas, y destacó el apoyo a las políticas que consideran adecuadas, incluyendo el déficit cero. Sin embargo, Massot puntualizó que «los jubilados no cobran poco por culpa de Javier Milei, pero desde hace 18 meses es responsable de que lo hagan».
En paralelo a la sesión legislativa, se registraron protestas en las inmediaciones del Congreso, con la participación de diferentes sectores, incluyendo afectados por el conflicto del Hospital Garrahan y organizaciones que conmemoraban los 10 años de Ni Una Menos, sumándose a la tradicional marcha de jubilados que se manifestó frente al parlamento.
La noticia se encuentra en desarrollo, y la expectativa ahora se centra en la decisión que tomará el Senado sobre esta controvertida iniciativa y la posible reacción del Poder Ejecutivo


