La noticia se dio a conocer este domingo, aunque la decisión habría sido tomada de común acuerdo antes de las fiestas de fin de año.
En un anuncio que sacudió el panorama político y social del país, Mauricio Macri y Juliana Awada decidieron ponerle punto final a su matrimonio tras más de una década y media de relación. Aunque la confirmación oficial llegó este domingo, trascendió que la determinación ya estaba tomada desde hace varias semanas.
Una decisión meditada y en familia
Según fuentes cercanas, la ruptura se produjo en términos amistosos y bajo un «común acuerdo» previo a las celebraciones de fin de año. Pese a tener la decisión tomada, ambos optaron por pasar las fiestas juntos para preservar la intimidad familiar y compartir el cierre del año con sus seres queridos.
Crónica de un vínculo que marcó una etapa
La historia entre el exmandatario y la empresaria textil comenzó cuando Macri se desempeñaba como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los hitos principales de su unión fueron:
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16 de noviembre de 2010: Contrajeron matrimonio por civil.
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10 de octubre de 2011: Nació Antonia, la única hija en común del matrimonio y el eje central de la familia que formaron.
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2015-2019: Awada acompañó a Macri durante su gestión como Presidente de la Nación, desempeñando un rol de perfil alto como Primera Dama.
El futuro: la prioridad son los hijos
A pesar de la separación sentimental, el entorno de la pareja asegura que ambos mantienen el compromiso de priorizar la armonía familiar. El objetivo principal es continuar acompañando a Antonia en su crecimiento, así como mantener el vínculo con los hijos que ambos tienen de sus relaciones anteriores:
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Por el lado de Macri: Agustina, Francisco y Gimena (hijos de su matrimonio con Yvonne Bordeu).
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Por el lado de Awada: Valentina (hija del empresario Bruno Barbier).
De esta manera, una de las parejas más influyentes de la última década en Argentina inicia etapas por separado, enfocados en el bienestar de su círculo íntimo.



