La cápsula Orion amerizó con éxito frente a San Diego, completando una travesía de 400.000 kilómetros. Los astronautas Wiseman, Glover, Koch y Hansen se encuentran en perfecto estado tras superar un reingreso atmosférico extremo. La NASA confirmó que los sistemas de soporte vital y comunicaciones láser superaron todas las pruebas.
El reingreso: Una maniobra de precisión extrema
El retorno a casa fue la prueba de fuego para el diseño de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA):
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Velocidad y Calor: La nave entró a la atmósfera a 40.000 km/h (unas 30 veces la velocidad del sonido). El escudo térmico soportó temperaturas de 2.800 °C, superiores a las de la lava fundida.
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El «Skip Reentry»: Por primera vez con tripulación, se utilizó la técnica de «rebote» atmosférico. La cápsula entró en la atmósfera, salió brevemente para liberar calor y volvió a entrar, lo que permitió un descenso mucho más suave y preciso.
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El descenso final: Un complejo sistema de 11 paracaídas se desplegó en secuencia para frenar la nave desde velocidades supersónicas hasta apenas 32 km/h para el impacto en el agua.
Hitos de la misión
Artemis II no fue solo un vuelo de prueba; rompió récords que databan de la era Apollo:
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Distancia histórica: Al alejarse más de 406.000 kilómetros de la Tierra, esta tripulación ostenta ahora el récord de la mayor distancia recorrida por humanos en el espacio profundo.
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Cara oculta de la Luna: Se obtuvieron imágenes de alta resolución de la zona no visible desde la Tierra, fundamentales para planificar futuros asentamientos.
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Tecnología Láser: Se probó con éxito la comunicación óptica, que permite transmitir datos y videos desde la Luna a velocidades mucho más rápidas que las ondas de radio tradicionales.
¿Qué sigue ahora?
Con los datos recolectados en este «ensayo general», la NASA pone la mira en Artemis III. Aquella misión, prevista para los próximos años, no se limitará a orbitar, sino que incluirá el alunizaje en el Polo Sur lunar, una zona de interés estratégico por la presencia de hielo de agua en cráteres que nunca ven la luz del sol.
La tripulación en casa
Tras ser rescatados por el buque USS John P. Murtha, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen fueron trasladados para chequeos médicos exhaustivos. Su salud es monitoreada de cerca para entender los efectos de la radiación y la microgravedad fuera del campo magnético protector de la Tierra, datos vitales para los futuros viajes a Marte.
Dato: Christina Koch se convirtió en la primera mujer en volar al espacio profundo, mientras que Victor Glover fue el primer afroamericano y Jeremy Hansen el primer canadiense en realizar esta hazaña.



