El dirigente falleció este jueves a los 86 años. Presidió la SRA entre 2008 y 2012, convirtiéndose en una de las voces más firmes de la Mesa de Enlace en el histórico enfrentamiento entre el campo y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
BUENOS AIRES – La Sociedad Rural Argentina (SRA) confirmó la partida de Hugo Biolcati, un hombre que no solo fue un productor lechero de raza, sino un abogado y dirigente que supo interpretar el malestar del interior productivo en un momento de quiebre para el país. Su deceso cierra un capítulo de la dirigencia agropecuaria caracterizada por la confrontación directa y la defensa de la propiedad privada.
El hombre de la «125»
Aunque Biolcati era vicepresidente de la SRA durante el estallido del conflicto por las retenciones móviles en marzo de 2008, su rol fue determinante desde las sombras antes de suceder a Luciano Miguens en septiembre de ese mismo año.
Junto a Eduardo Buzzi (FAA), Mario Llambías (CRA) y Carlos Garetto (Coninagro), formó el cuarteto original de la Mesa de Enlace, logrando algo inédito hasta entonces: la unidad de acción de cuatro entidades históricamente enfrentadas para frenar un proyecto gubernamental.
Perfil y estilo: El orador de Palermo
Biolcati se destacaba por un estilo refinado pero punzante. Sus discursos en la inauguración oficial de la Exposición Rural de Palermo se convirtieron en citas obligadas de la agenda política nacional:
-
Crítica al modelo: Denunció sistemáticamente la intervención de los mercados y el «deterioro institucional».
-
Renovación moral: En su despedida en 2012, antes de entregar el mando a Luis Miguel Etchevehere, pidió una «profunda renovación moral» de la clase dirigente argentina.
-
Lechería: Como productor del sector lácteo, fue un incansable defensor de la competitividad de una actividad que siempre consideró castigada por las políticas oficiales.
Un legado de firmeza
Su presidencia (2008-2012) estuvo marcada por la tensión constante con el kirchnerismo. Biolcati sostenía que el campo «no era escuchado» y que el gobierno utilizaba al sector simplemente como una caja fiscal.
Su figura despertó pasiones encontradas: fue muy querido y respetado por las bases de productores que buscaban una representación combativa, y fue blanco de duras críticas por parte del oficialismo de aquel entonces, que lo señalaba como un exponente de la «oligarquía terrateniente».
El adiós del sector
Desde la SRA y diversas entidades del campo comenzaron a llegar mensajes de condolencia destacando su «compromiso inquebrantable» y su capacidad para mantener la unidad gremial en los momentos más oscuros de la relación campo-gobierno.
«Fue un dirigente que no le escapó al bulto en el peor momento de nuestra historia reciente», señalaron fuentes cercanas a la entidad de la calle Florida.



