Un episodio que roza lo increíble, pero que pudo haber terminado en tragedia, ocurrió en las últimas horas sobre la ruta que une Mar del Plata con General Villegas. Durante un control de tránsito de rutina cerca de la localidad de Balcarce, agentes de seguridad vial detuvieron a un automovilista cuyo nivel de intoxicación era tan elevado que los dispositivos de medición no pudieron procesarlo.
El vehículo fue interceptado luego de que los efectivos detectaran que circulaba a gran velocidad y realizando maniobras de zigzag, poniendo en riesgo inminente a los demás conductores.
«Desbordamiento de rango»: el dispositivo no pudo medir
Al momento de la detención, los agentes notaron que el hombre tenía serias dificultades para hablar y era incapaz de descender del vehículo por sus propios medios. Lo más sorprendente ocurrió al intentar realizar el test de alcoholemia:
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Primer intento: El dispositivo se bloqueó inmediatamente al entrar en contacto con el aire espirado por el conductor.
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Segundo intento: Con un nuevo aparato, el resultado fue el mismo. En la pantalla apareció el mensaje “desbordamiento de rango”.
Según explicaron las autoridades, estos dispositivos suelen medir con precisión hasta los 3 o 4 gramos de alcohol por litro de sangre ($g/l$). Cuando el nivel supera ese límite, el sensor se satura y se bloquea por seguridad, indicando que el conductor se encuentra en un estado de intoxicación extrema que excede la capacidad técnica del equipo.
Un riesgo mortal al volante
Especialistas en seguridad vial advirtieron sobre la gravedad de este cuadro. Con una graduación superior a los $3 g/l$, el cuerpo humano entra en un estado de depresión severa del sistema nervioso central:
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Pérdida total de reflejos: La capacidad de reacción ante cualquier imprevisto es nula.
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Compromiso motriz: Dificultad para coordinar movimientos básicos.
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Riesgo de vida: Existe una alta probabilidad de pérdida de conciencia, coma etílico o paro cardiorrespiratorio.
El vehículo fue retenido y el conductor quedó a disposición de las autoridades judiciales, enfrentando severas sanciones que incluyen multas millonarias y la inhabilitación prolongada de su licencia de conducir.



