El relevamiento de las principales consultoras económicas muestra una fuerte desaceleración en el precio de los alimentos durante la primera quincena del mes. Tras el 2,6% registrado en abril, estiman que mayo se consolidará como el mes con menor índice inflacionario del año, ayudado por factores estacionales y la postergación de aumentos de combustibles.
BUENOS AIRES – Los datos de alta frecuencia recolectados a mediados de mes confirman que el proceso de desaceleración de precios en la economía argentina mantiene su marcha. De acuerdo con las proyecciones de diversos analistas privados, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo se encamina a perforar la marca del 2,6% registrada en el mes de abril.
A diferencia de marzo, que históricamente se presenta como un mes de alta presión inflacionaria por el inicio del ciclo lectivo y el cambio de temporada, mayo funciona de manera inversa por razones estacionales. A este factor se sumó la decisión política del Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, de amortiguar y postergar los ajustes programados en el impuesto a los combustibles líquidos, restándole presión al índice general.
El comportamiento de los alimentos: deflación en las góndolas
El rubro de alimentos y bebidas, el de mayor peso en la canasta básica, mostró variaciones nulas o incluso negativas en las primeras dos semanas de mayo, según los informes de las principales firmas de diagnóstico financiero:
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LCG: Reveló que los alimentos cayeron un 0,8% en la segunda semana del mes, luego de haber mostrado una variación del 0% en los primeros siete días.
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Econviews: Registró directamente una deflación del 0,1% en el arranque de mayo para su canasta testigo de alimentos y bebidas.
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Eco GO: Detectó una suba marginal del 0,2% en el inicio del período. Con estos números, proyecta un aumento del 1,7% para los alimentos y una inflación general del 2,2% para todo mayo.
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Analytica: Ubicó el avance de los alimentos en un 1% para la segunda semana, calculando que el mes cerrará con un 2,4% a nivel general.
“Estimamos la inflación de mayo entre un 2% y un 2,1%”, adelantó Iván Cachanovsky, economista jefe de la fundación Libertad y Progreso, coincidiendo con la tendencia a la baja que también convalidan los estudios de la consultora Equilibra, que ubica el resultado final apenas por encima del 2%.
La advertencia por las tarifas y el «piso» del 2%
A pesar del optimismo generalizado, no todas las consultoras prevén un escenario de desplome inmediato. Desde ACM pusieron una luz de alerta sobre el componente de los servicios regulados: “Si bien los datos de alta frecuencia indican una moderación en alimentos, los incrementos de las tarifas públicas presionarán al alza”, advirtieron.
En sintonía, un informe de Wise Capital convalidó la proyección de una caída hasta el 2,4% en mayo, pero introdujo un matiz temporal respecto al mediano plazo: los analistas de la firma consideran que la inflación núcleo y general encontrará un piso difícil de perforar y no caerá por debajo del 2% mensual hasta los meses de agosto o septiembre.



