Se trata un hombre quien vivía en situación de calle desde hace más de una década. A pesar de los intentos por auxiliarlo, llegó sin vida al hospital departamental.
CAUCETE – Hay muertes que se sienten en toda una comunidad, y la de «Cuchumama» es, sin duda, una de ellas. Tras confirmarse que el hombre de 68 años fallecido durante la madrugada era el conocido vecino en situación de calle, las redes sociales y las esquinas del departamento se llenaron de mensajes de tristeza y anécdotas sobre este hombre que, a su manera, era un símbolo de la zona.
Un personaje del paisaje cotidiano
Aunque su documento indicaba que tenía nombre y apellido formal, para el común de los cauceteros era simplemente «Cuchumama». Desde aproximadamente el año 2012, su figura se volvió constante en veredas, plazas y rincones públicos del centro departamental.
A pesar de las dificultades de vivir a la intemperie durante más de diez años, «Cuchumama» no estaba solo:
-
Solidaridad vecinal: Contaba con el apoyo de decenas de familias que le acercaban comida, ropa o simplemente un momento de charla.
-
Presencia urbana: Se lo veía circular diariamente por el departamento, convirtiéndose en una figura familiar para varias generaciones de cauceteros.
El fatídico desenlace
El episodio que terminó con su vida ocurrió en una vivienda particular donde se celebraba un cumpleaños. Según los primeros informes, «Cuchumama» se encontraba compartiendo la cena invitado por los presentes cuando comenzó a presentar signos de asfixia por atragantamiento tras ingerir comida.
A pesar de que fue trasladado de urgencia y con la premura del caso al hospital local, los profesionales médicos no pudieron hacer nada: el hombre ingresó sin signos vitales.
Investigación en curso
Como ocurre en todo fallecimiento con estas características, la causa ha quedado bajo la órbita de la UFI de Delitos Especiales. Los fiscales ordenaron las medidas legales de rigor y la autopsia correspondiente para certificar oficialmente que la causa de muerte fue accidental por obstrucción de las vías respiratorias y descartar cualquier otra hipótesis.
Con su partida, Caucete pierde a uno de esos personajes que, desde los márgenes, tejieron la identidad del pueblo. Hoy, el rincón donde solía descansar «Cuchumama» luce un poco más vacío, pero su recuerdo queda en la memoria de los vecinos que siempre le tendieron una mano.



