La directora del IPV, Elina Peralta, confirmó que en junio el gobernador firmará el traspaso definitivo con Nación. El complejo de Capital, con un 55% de avance, tendrá prioridad y se adjudicará mediante sorteo público, aunque los ingresos exigidos y las cuotas serán más altos que los de un barrio social tradicional.
SAN JUAN – En un movimiento estratégico para reactivar la obra pública habitacional con recursos propios, el Gobierno de San Juan ingresó en la etapa final de las negociaciones para tomar el control absoluto de las obras del programa Procrear radicadas en la provincia. Según ratificó la directora del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Elina Peralta, la rúbrica del convenio de traspaso con las autoridades nacionales se concretaría de forma definitiva durante el próximo mes de junio.
Actualmente, los equipos técnicos, legales y financieros del IPV ultiman las tasaciones y auditorías de los predios para determinar el estado de las estructuras. “El gobernador está a punto de firmar con la Nación ya la toma de estas obras”, aseguró Peralta, marcando un hito en la provincialización de los proyectos que habían quedado paralizados tras el freno a los giros federales.
La Ramada y La Nave: realidades y plazos muy distintos
La estrategia de la Provincia no será uniforme, sino que se adaptará al nivel de ejecución real que presenta cada uno de los mega complejos habitacionales ubicados en las zonas más cotizadas de la Capital de San Juan:
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Complejo La Ramada (Prioridad IPV): Cuenta con un 55% de ejecución general y supera los 200 departamentos proyectados. Al ser el proyecto más consolidado, los esfuerzos financieros y operativos se concentrarán inicialmente aquí apenas se estampe la firma con Nación.
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Complejo La Nave: Presenta un panorama mucho más complejo, registrando apenas entre un 5% y un 10% de avance de obra. Su reactivación a gran escala quedará supeditada a una segunda fase de inversión.
Debido a la envergadura del proyecto de La Ramada, la titular del IPV adelantó una metodología de finalización progresiva: “Es muy posible que lo vayamos entregando en etapas y va a ir por sorteo seguramente”. En ese sentido, reveló que una primera tanda de adjudicación podría incluir un lote de unos 30 departamentos que ya disponen de su estructura principal consolidada y solo requieren terminaciones menores como la colocación de cerámicos, tareas de pintura y detalles finales de obra.
Sorteo masivo, pero con requisitos de ingresos más rigurosos
Respecto al sistema de selección de los futuros adjudicatarios, Peralta despejó dudas y confirmó que se implementará el tradicional mecanismo transparente de sorteo público a través de la Caja de Acción Social, del cual podrán participar aquellas familias inscriptas en el padrón que residan en los departamentos del Gran San Juan (Capital, Rawson, Chimbas, Santa Lucía y Rivadavia).
No obstante, la funcionaria introdujo una aclaración sustancial respecto al perfil socioeconómico de los postulantes debido a las características constructivas de las unidades:
Cuotas diferenciadas: “Van a ser más altas que cualquier otra vivienda del IPV”, advirtió la directora del organismo. Al tratarse de departamentos céntricos de categoría, el IPV aplicará un filtro de evaluación de requisitos mucho más exigentes, analizando en detalle que los ingresos formales declarados por el grupo familiar permitan afrontar las cuotas mensuales sin desfinanciar el sistema.
El plan habitacional del IPV frente al ajuste de la coparticipación
A pesar del complejo escenario macroeconómico nacional, el IPV mantiene una ambiciosa proyección de entrega de entre 1.600 y 1.700 viviendas para todo el año 2026 a lo largo y ancho del territorio provincial. La funcionaria repasó las últimas acciones del organismo: “Ayer entregamos 50 viviendas en Ullum y ya habíamos entregado viviendas en Sarmiento. Además, a fin de año se entregará una segunda etapa de 243 viviendas”.
Mirando hacia el futuro, el banco de proyectos del Gobierno de San Juan contempla el desarrollo de 28 nuevos barrios que representarían unas 1.800 casas adicionales, los cuales comenzarán a ejecutarse de manera paulatina a medida que se verifique la factibilidad presupuestaria.
Peralta concluyó recordando que la parálisis de los fondos federales y la caída real de la coparticipación federal de impuestos obligaron al IPV a depender exclusivamente de las arcas de la Provincia, forzando un estricto plan de readecuación de partidas para garantizar la continuidad de las obras que ya muestran un avanzado estado de construcción.



