El grupo solidario “Travesía Punto por Punto” concretó una nueva y emotiva jornada, llevando abrigo, alegría y esperanza a los niños de zonas alejadas de San Juan. En esta oportunidad, el destino fue la escuela Fray Cayetano Rodríguez, ubicada en Baldes de Astica, en el corazón de Valle Fértil.
Un equipo de tejedoras solidarias protagonizó un día lleno de compromiso social, emoción y un profundo sentimiento patrio. Carina Iribarren, una de las impulsoras de esta noble iniciativa, compartió con Diario La Provincia SJ la profunda satisfacción de la experiencia: “Siempre nos volvemos con más de lo que llevamos. En cada travesía se cumplen dos objetivos: llegar a cada niño con lo que preparamos y regresar con el corazón inmenso, lleno”.
La llegada del grupo a la escuela fue recibida con una cálida bienvenida por parte de la comunidad educativa. “Nos estaban esperando con canciones, una merienda con mate cocido y sopaipillas. Fue una hermosa experiencia”, relató emocionada Carina Iribarren.
Las familias de la zona se acercaron para recibir los obsequios que estas manos solidarias confeccionaron con dedicación y esmero: mantas, gorros de lana, cartucheras tejidas repletas de útiles escolares, medias y hasta escarapelas, tejidas especialmente para cada niño y su papá en conmemoración del mes de la Patria.
“Lo que buscamos también es trascender, contagiar solidaridad. Por eso estamos felices, muy muy felices”, concluyó Iribarren, destacando el espíritu altruista que impulsa al grupo.
La alegría de los niños al recibir los presentes fue la mayor recompensa para las tejedoras. “Los niños estaban felices. Ver sus sonrisas al recibir esas pequeñas grandes cosas es impagable”, expresó Carina, quien además compartió una charla educativa con los alumnos sobre las fechas patrias del mes de mayo. En este contexto, cada niño recibió su escarapela como un símbolo de identidad y pertenencia a la nación.
La jornada incluyó también un recorrido por la huerta escolar, donde los niños mostraron con orgullo el espacio que cultivan con esfuerzo y dedicación. Uno de los momentos más emotivos se vivió al cierre de la visita: “Me invitaron a izar la bandera con una de las niñas. Un honor y un orgullo que me llenó el alma”, confesó Carina, visiblemente emocionada por el gesto.
La acción de “Travesía Punto por Punto” en Valle Fértil es un claro ejemplo de cómo la solidaridad y el amor pueden llevar esperanza y alegría a quienes más lo necesitan, fortaleciendo además el sentido de comunidad y el espíritu patrio en los más jóvenes.
fuente La provincia


