Argentina enfrenta una grave crisis sanitaria tras la confirmación de 69 casos y 33 fallecimientos relacionados con la administración de fentanilo contaminado proveniente de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo. La mayoría de los afectados, pacientes que estaban internados por otras causas y recibieron el opioide como parte de sus tratamientos, se concentran en Santa Fe (46 casos), Buenos Aires (20) y CABA (2). También se investiga un caso en Neuquén.
El reciente Boletín Epidemiológico Nacional de la semana epidemiológica 20 detalló que las infecciones presentadas por los pacientes fueron causadas por bacterias como Klebsiella pneumoniae MBL (no BLEE) y Ralstonia. Aunque la correlación es evidente, el Ministerio de Salud ha aclarado que las causas exactas de las muertes aún están bajo investigación para determinar si el fentanilo contaminado fue el factor determinante en los decesos.
En un esfuerzo por esclarecer lo ocurrido y rastrear el medicamento, la causa judicial avanza con celeridad. Este lunes se llevaron a cabo cinco nuevos allanamientos en droguerías que proveyeron el fentanilo a hospitales y clínicas, sumándose a los procedimientos ya realizados en laboratorios y distribuidoras en Santa Fe.
Esta situación ha encendido las alarmas en el sistema de salud argentino, poniendo en foco la importancia de la trazabilidad y el control de calidad de los medicamentos, especialmente aquellos tan potentes como el fentanilo. Las autoridades continúan trabajando para contener la situación y determinar las responsabilidades.


