El Ministerio de Educación de la provincia emitió un comunicado oficial repudiando cualquier acto de incitación a la violencia en las escuelas. La medida surge tras la circulación de mensajes y retos virales en redes sociales que advertían sobre presuntos ataques o tiroteos, generando inquietud en la comunidad educativa de diversos establecimientos.
Desde la cartera educativa aseguraron que, si bien se han detectado estas amenazas anónimas, no existe actualmente ningún riesgo real que comprometa la integridad de los alumnos. Por este motivo, las clases se desarrollan con normalidad, aunque bajo un esquema de vigilancia y contención reforzado por los Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios.
Protocolos activos y consecuencias legales
Ante la detección de estos mensajes, se activó de inmediato un protocolo de intervención conjunta con la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público. Las autoridades recordaron que realizar o difundir amenazas de este tipo, incluso si se presentan como «bromas» o retos virales, constituye un delito contemplado en el Código Penal Argentino.
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Investigación: La policía y especialistas en delitos informáticos trabajan para determinar el origen de los mensajes y dar con los responsables.
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Responsabilidad civil: En el caso de menores de edad, las consecuencias legales y penales también alcanzan a sus padres o adultos responsables.
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Acción escolar: Los directivos tienen instrucciones precisas de realizar denuncias policiales ante cada hallazgo y priorizar el diálogo con las familias.
Recomendaciones para las familias
El Ministerio hizo un llamado especial a los padres para que refuercen el diálogo sobre el uso responsable de las redes sociales. Se solicitó explícitamente evitar la viralización de estos contenidos, ya que esto solo amplifica el temor generalizado y dificulta las tareas de investigación.
En algunos establecimientos donde se hallaron inscripciones, se realizarán jornadas de reflexión para abordar la importancia de la convivencia democrática y el cuidado del espacio escolar. Ante cualquier situación sospechosa, las autoridades instan a comunicarse de inmediato con el 911 o utilizar los canales oficiales de comunicación institucional.



