El extremo brasileño acusó al argentino Gianluca Prestianni de haberlo llamado «mono» tras la anotación de un gol. El encuentro estuvo detenido varios minutos, pero la falta de pruebas concluyentes en el VAR evitó una sanción mayor.
LISBOA – Lo que debería haber sido una noche de puro fútbol en el Estadio da Luz se vio empañada por un nuevo episodio de tensión y denuncias de racismo. Durante el enfrentamiento entre el Benfica y el Real Madrid, el brasileño Vinicius Júnior denunció formalmente haber sido objeto de insultos discriminatorios por parte del juvenil argentino Gianluca Prestianni.
El origen del conflicto
El incidente estalló justo después de que el Real Madrid lograra perforar la red local. Mientras Vinicius celebraba frente a la grada del Benfica, se produjo un cruce verbal con Prestianni. Según el relato del jugador madridista, el argentino de 20 años le habría proferido el insulto «mono», lo que provocó una reacción inmediata de indignación en el brasileño.
Ante la gravedad de la acusación, el árbitro principal, Francois Letexier, decidió detener las acciones del juego durante varios minutos para intentar esclarecer lo sucedido.
La intervención del VAR y la polémica
A pesar de la insistencia de Vinicius y las protestas del cuerpo técnico encabezado por Carlo Ancelotti, el cuerpo arbitral se encontró con un obstáculo técnico insalvable. Al momento de la discusión, Prestianni se cubrió la boca con su camiseta, una maniobra que impidió a las cámaras de transmisión y al VAR obtener una lectura de labios o una imagen concluyente de lo dicho.
Debido a la ausencia de pruebas audiovisuales que ratificaran la denuncia, Letexier no aplicó ninguna sanción disciplinaria severa contra el jugador del Benfica, limitándose a realizar una advertencia verbal para que el juego pudiera reanudarse.
Final con tensión
Aunque el ambiente permaneció caldeado y se registraron varios roces adicionales entre los futbolistas de ambos planteles, el partido pudo llegar a su fin. En lo deportivo, el Real Madrid logró abstraerse de la polémica para sellar una victoria importante en territorio portugués, aunque el foco de la prensa internacional permanece puesto en la investigación de este nuevo acto de presunta intolerancia en el fútbol europeo.



