Un importante despliegue policial se llevó a cabo en la zona de Villa Dolores, Caucete, tras recibir alertas de vecinos sobre la presencia de un grupo de la comunidad gitana y sospechas de interacción inapropiada con menores. Varios patrulleros acudieron a la calle Juan José Bustos, antes de Paula A. de Sarmiento, para investigar la situación.
El personal policial interceptó una camioneta Toyota Hilux blanca con vidrios polarizados, en la que se trasladaban los sospechosos. Según reportaron colegas de El Bastón, vecinos de la zona aseguraron que los individuos ofrecían sahumerios casa por casa, pero que «aparentemente, interrogaban a los niños cuando los veían solos» bajo la excusa de vender sus productos. La preocupación principal radicaba en la creencia de que la verdadera intención era «fichar» a los niños o niñas.
La alerta entre los residentes fue rápida, lo que llevó a que la policía actuara con celeridad. Un periodista local destacó que los vecinos «se alertaron entre los mismos» ante la inquietud generada por la presencia de este grupo en el departamento. La situación provocó gran hermetismo en la comunidad.
De acuerdo con el relato del comunicador, basado en testimonios de quienes observaron el accionar del grupo durante la semana, «aseguraron que intentaron llevarse a un niño y otro vecino habría logrado salvarlo». Este grave testimonio es parte de la investigación en curso.
La policía continúa trabajando en el lugar para esclarecer los hechos y determinar la veracidad de las denuncias de los vecinos.


