Informes de consultoras privadas confirman que el Estado recaudó 35 billones de pesos, una cifra que, ajustada por inflación, es la peor desde 2013. El desplome golpea con fuerza a las provincias, que solo en febrero perdieron más de 476 mil millones de pesos por la caída de impuestos coparticipables.
La economía argentina muestra una señal de alerta roja en sus ingresos públicos. Según un informe de la consultora Empiria, la recaudación del primer bimestre de 2026 no solo es inferior a la de 2025, sino que retrocedió a niveles que no se veían desde hace más de una década. Este escenario explica la «estrechez financiera» que vienen denunciando los gobernadores en las últimas semanas.
Los números del desplome
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) advirtió que febrero marcó la séptima caída real consecutiva en la recaudación. Bajo un supuesto de inflación del 2,8% para el mes pasado, el desglose de los tributos que más cayeron es contundente:
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Derechos de exportación (Retenciones): -40,2% (impactado por la quita de carga al agro).
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Derechos de importación: -19,6% (debido a la caída del consumo y la actividad).
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IVA Neto: -13,6% (el principal termómetro del consumo interno).
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Seguridad Social: -5% (reflejo del estancamiento del salario real y el empleo formal).
El único dato positivo fue el Impuesto a los Combustibles, que subió un 18,8%, impulsado por las actualizaciones de precios en los surtidores.
El impacto en las provincias: ¿Cuánto dinero se perdió?
La caída no es solo un número en una planilla nacional; se traduce en menos obras, menos salud y menos margen para paritarias en las provincias. El IARAF estimó las pérdidas monetarias de la siguiente manera:
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Solo en febrero: Las provincias y CABA dejaron de recibir $476.768 millones. La Nación, por su parte, perdió más de 1,2 billones.
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Acumulado del bimestre: La pérdida total para ambos niveles de gobierno suma la escalofriante cifra de $3,35 billones de pesos.
Las causas detrás de la baja
Según los organismos técnicos, el IVA se vio afectado negativamente por la restitución de certificados de exclusión aduanera y un menor nivel de importaciones. En cuanto a la seguridad social, el informe destaca que la debilidad del empleo registrado y el salario real impiden que la recaudación acompañe el ritmo de los precios.
Este escenario de «caja flaca» es el que marca el pulso de las negociaciones políticas actuales, donde cada peso coparticipable se disputa como una pieza vital para el funcionamiento de los estados provinciales.



