CÓRDOBA, ARGENTINA. (20 de octubre de 2025) – Un operativo federal de gran envergadura ha desmantelado una presunta red de corrupción que operaba dentro de la Gendarmería Nacional en Córdoba, resultando en la detención de 23 efectivos de la fuerza. La investigación judicial apunta a un complejo esquema de extorsión a transportistas a lo largo de la Ruta Nacional 8.
La red desarticulada exigía sobornos millonarios a los camioneros para permitirles continuar su camino sin aplicar sanciones, en lo que se ha denominado un «peaje» ilegal.
El Rol Clave de «El Sanjuanino»
Una de las figuras centrales identificadas por las fuentes judiciales en este entramado ilícito es un hombre apodado “El Sanjuanino”. Se presume que este individuo actuaba como el nexo fundamental, conectando a los transportistas con los gendarmes para coordinar el pago de las coimas.
El circuito de recaudación ilícita habría estado activo desde mediados de 2024 hasta septiembre de 2025, concentrándose principalmente en el puesto vial de Sampacho, ubicado sobre la Ruta Nacional 8.
Un Esquema de Extorsión Millonario
El método de extorsión era sistemático:
- Detención: Los controladores viales detenían los camiones, bajo pretextos de supuestas irregularidades documentales.
- Exigencia de Pago: Luego exigían sumas de dinero para levantar las sanciones y liberar al transportista.
- Montos: Los pagos oscilaban entre $50.000 y $600.000 pesos. Un chofer víctima declaró haber tenido que pagar la suma más alta para evitar la retención de su vehículo.
Los pagos se realizaban tanto en efectivo (ocultos en carpetas o bolsos) como mediante transferencias bancarias a cuentas de intermediarios, siendo en este punto donde la figura de “El Sanjuanino” se vuelve crucial como facilitador de la corrupción.
Imputaciones y Futuro de la Investigación
Hasta el momento, 23 gendarmes han sido imputados por los delitos de asociación ilícita, exacciones ilegales y abuso de autoridad. Trece de ellos ya se encuentran detenidos en la cárcel de Bouwer.
La investigación no se detiene en el nivel operativo. Las fuentes judiciales no descartan la participación de mandos superiores de la Gendarmería en Córdoba, lo que sugiere que la organización criminal podría ser mucho más amplia y estructurada de lo que se creía inicialmente.



