Buenos Aires. El presidente Javier Milei participó este domingo del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana con motivo del 25 de Mayo, fecha patria que conmemora la Revolución de 1810. Durante la ceremonia, el arzobispo Jorge García Cuerva dirigió un fuerte mensaje a la clase política y a la sociedad, haciendo un llamado a la unidad y la solidaridad en un país que, según sus palabras, «se está muriendo la fraternidad, la tolerancia, el respeto».
Un Clero que Clama por la Unidad y Contra la Fragmentación
La homilía de García Cuerva resonó con una profunda preocupación por la situación social y política de Argentina. El arzobispo enfatizó que su mensaje buscaba ser un aporte para «todos los actores de la sociedad argentina convencidos que entre todos construimos la patria». Advirtió, además, contra la tentación de «tomar frases de manera aislada para querer alimentar la fragmentación», subrayando la necesidad de que «la Argentina se cure y viva».
«Experimentamos que se está muriendo la fraternidad, la tolerancia, el respeto. Y si se mueren esos valores, se muere un poco el futuro, las esperanzas de forjar una Argentina unida, una patria de hermanos», expresó García Cuerva, señalando la pérdida de la participación ciudadana debido a «años de promesas incumplidas y estafas electorales».
El arzobispo no evitó referirse a las dolorosas realidades sociales que atraviesa el país: «Nuestro país también sangra, tantos hermanos que sufren la marginalidad y la exclusión, tantos adolescentes que sufren víctimas del narcotráfico, personas en situación de calle, las familias que sufrieron inundaciones, personas con discapacidad.»
El Reclamo por los Jubilados y la «Sangre de la Inequidad»
Uno de los puntos más álgidos del mensaje fue el reclamo por la situación de los adultos mayores. García Cuerva fue contundente al afirmar que «los jubilados merecen una vida digna con acceso a los remedios y la alimentación», y se preguntó: «¿Hasta cuándo deberán reclamar por jubilaciones dignas?».
También hizo una dura crítica a la desigualdad social: «La Argentina sangra en la inequidad entre los que se laburan todo y los que viven de privilegio que los alejó de la calle.» Sin embargo, mantuvo una cuota de esperanza al señalar que «la Argentina no está muerta sino que estamos adormecidos por la indiferencia y del individualismo.»
Críticas a la Violencia Digital y un Llamado al Abrazo
La homilía también abordó la creciente agresividad en el ámbito digital, describiendo a «los haters de Jesús, aquellos que difaman, critican, los que odian y justifican su desprecio, el terrorismo de las redes». El arzobispo lamentó que «hemos pasado todos los límites: la descalificación, la agresión constante, la difamación parecen moneda corriente».
Ante este escenario, hizo un llamado a la reconciliación y a la construcción colectiva: «No podemos construir una nación desde la guerra entre nosotros, todo acto de violencia es condenable y quiebra el tejido social. El que tengo al lado es un hermano, no un enemigo ni un ser despreciable a vencer.» El mensaje final fue una invitación a la unidad y la empatía: «Argentina levántate, ponete de pie, vos podés. Basta de arrastrarnos en las descalificaciones y la violencia. Es hora de ponerse de pie, unidos, no a los empujones en un ‘sálvese quien pueda’, es con todos, mirándonos a la cara porque nuestras decisiones y políticas públicas tienen que tener rostros completos, historias que nos tienen que conmover.»
Tensión Protocolaria: Los Saludos Evitados por el Presidente
Previo al desarrollo de la ceremonia, la llegada del Presidente Javier Milei a la Catedral Metropolitana, acompañado por ministros, la vicepresidenta Victoria Villarruel y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, estuvo marcada por un particular momento protocolario. Al ingresar al recinto, el mandatario evitó saludar a Jorge Macri, quien quedó visiblemente desairado con la mano tendida. La escena no pasó desapercibida para los presentes.
Asimismo, Milei tampoco cruzó palabra ni gestos de saludo con la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien mantiene una relación distante desde hace varias semanas, evidenciada en diversos episodios públicos. Esta falta de interacción con figuras clave del Gabinete y del ámbito político local añadió un matiz de tensión a la tradicional ceremonia patria.


