En respuesta a la creciente preocupación y el ultimátum emitido por Estados Unidos, el gobierno de México ha anunciado un reforzamiento inmediato de sus controles sanitarios para evitar la propagación del gusano barrenador del ganado. La medida se produce luego de que la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, enviara una carta exigiendo acciones concretas antes del 30 de abril, bajo la amenaza de suspender las importaciones de ganado mexicano.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) es una larva de mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente, alimentándose del tejido vivo y causando graves daños, incluso la muerte. Su presencia representa una seria amenaza para la industria ganadera.
Las acciones que México implementará de manera intensificada incluyen:
- Refuerzo de la vigilancia epidemiológica: Se incrementarán los controles en las zonas de riesgo, especialmente en la frontera sur del país, donde se detectó un brote en noviembre pasado.
- Campañas de información y prevención: Se dirigirán a los ganaderos para que extremen las precauciones en la revisión y el tratamiento de heridas en sus animales.
- Colaboración binacional: A pesar de las tensiones iniciales y el rechazo a lo que se considera «presiones» excesivas por parte de EEUU, el gobierno mexicano ha manifestado su disposición al diálogo y la cooperación técnica con las autoridades estadounidenses para erradicar la plaga.
- Posible reunión estratégica: Se ha propuesto una reunión de alto nivel entre expertos de ambos países para coordinar esfuerzos, incluyendo posibles estrategias de combate aéreo con insectos estériles, una técnica financiada por EEUU.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que México cuenta con «múltiples sistemas de control sanitario» y que se está trabajando activamente para contener la propagación del parásito. Sin embargo, también ha advertido sobre el posible trasfondo electoral de las exigencias estadounidenses.
Las autoridades mexicanas buscan evitar a toda costa la restricción de las importaciones de ganado por parte de Estados Unidos, ya que México es un importante proveedor de ganado para el país vecino. La colaboración y la efectividad de las medidas implementadas en los próximos días serán cruciales para mantener el flujo comercial y proteger la industria ganadera de ambos países.


