Un niño de apenas tres años fue encontrado solo, llorando y visiblemente asustado en las calles de Rawson, lo que desencadenó un rápido operativo policial para localizar a su familia. El pequeño fue hallado por agentes que realizaban patrullajes preventivos en las cercanías de las calles Meglioli y Calvento.
Los oficiales describieron que el niño estaba «en estado de shock y frío, con pocas prendas y sucias». De inmediato, solicitaron refuerzos, y con la ayuda de la policía motorizada y varios patrulleros, se inició un rastrillaje exhaustivo por la zona para dar con sus familiares. Mientras tanto, los policías actuaron con celeridad: abrigaron al menor con una manta prestada por un vecino y una campera, además de darle algo de beber y comer para confortarlo.
Tras aproximadamente 40 minutos de búsqueda, la policía logró determinar que la madre del niño residía en el barrio Los Caracoles, a unas ocho cuadras del lugar donde fue encontrado. Al entrevistar a la mujer, identificada como Castro, de 35 años, ella declaró no haberse percatado de que su hijo no estaba en casa.
Luego de que la señora Castro presentara la partida de nacimiento y el DNI del menor, fue trasladada por los agentes al sitio donde el niño había sido hallado. Posteriormente, ambos fueron llevados a la subcomisaría del Barrio Ansilta para continuar con los procedimientos pertinentes.
Se dio intervención a la Defensoría del Menor, y la licenciada Verónica Orozco notificó de lo ocurrido a la Línea 102. Personal de esta línea de asistencia se hizo presente en la comisaría, y tras el proceso, trasladaron al menor y a la madre a su domicilio. Según se informó, el niño quedó finalmente bajo la guarda estatal.


