Luego de una reunión en el Ministerio de Salud, las prepagas acordaron reducir los aumentos de mayo tras la inquietud del Gobierno por incrementos superiores a la inflación del sector (3,7% vs. 1,8%). Las empresas, reunidas con funcionarios de salud, revisarán sus cálculos, acercando las subas al 2,5% y comunicando los cambios la próxima semana.
El Gobierno cuestionó la inclusión de costos no médicos en los aumentos. Las prepagas, por su parte, pidieron controlar precios de medicamentos y servicios, señalando la estabilidad cambiaria como posible ayuda.
Este compromiso surge por la intervención gubernamental y la preocupación por el impacto en los afiliados, anticipando un debate continuo sobre la regulación y sostenibilidad de la salud privada.


