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sábado, mayo 30, 2026

«Proteger mejor, no menos»: El respaldo de San Juan a la reforma de la Ley de Glaciares

El ministro Juan Pablo Perea aseguró que tras 15 años de vigencia, la ley presenta ambigüedades que frenan la seguridad jurídica. La propuesta busca diferenciar técnicamente el ambiente glacial del periglacial, basándose en la función hídrica real de cada formación. Además, el funcionario reivindicó la potestad de las provincias para ejercer el control ambiental.

BUENOS AIRES / SAN JUAN – La exposición del ministro Perea se centró en la necesidad de modernizar criterios que, según su visión, han quedado desfasados respecto al avance del conocimiento científico y las capacidades de monitoreo actuales.

Los ejes de la reforma propuesta

La defensa técnica de San Juan se sostuvo sobre tres pilares fundamentales:

  1. Diferenciación Científica: El punto más sensible es la distinción entre el ambiente glacial (hielo masivo con aporte hídrico comprobado) y el ambiente periglacial. Perea sostuvo que muchas geoformas periglaciales tienen un aporte hídrico mínimo o nulo al sistema, por lo que su protección debe evaluarse «caso por caso» y no de forma genérica.

  2. Seguridad Jurídica: El ministro apuntó contra la «ambigüedad» de la norma vigente, señalando que esa falta de claridad genera conflictos interpretativos que paralizan proyectos sin necesariamente sumar un beneficio ambiental real.

  3. Federalismo Ambiental: Se defendió el rol de las provincias como autoridades de aplicación. Perea destacó que San Juan cuenta con la capacidad técnica y los equipos profesionales para realizar evaluaciones de impacto ambiental rigurosas y transparentes.


La función hídrica como prioridad

Durante su discurso, el funcionario rechazó las críticas que califican a la reforma como «regresiva» en términos de protección:

  • Evaluación Técnica: «No venimos a pedir que se proteja menos, sino mejor», sentenció ante la comisión, explicando que el foco debe estar en resguardar aquello que efectivamente funciona como reserva de agua dulce.

  • Realidad de Campo: Se mencionó que, tras más de una década de aplicación, la experiencia en la cordillera permite hoy ser mucho más específicos sobre qué áreas son críticas y cuáles no afectan el balance hídrico de las cuencas.


Un debate estratégico para San Juan

Para la provincia, esta modificación es vital, ya que gran parte de su potencial minero se encuentra en zonas de alta montaña. Una ley con criterios más precisos permitiría:

  • Planificación a largo plazo: Reglas claras para las inversiones internacionales.

  • Protección efectiva: Concentrar los esfuerzos de monitoreo en los glaciares que realmente alimentan los ríos de la provincia.

La conclusión del Ministro: Para Perea, el objetivo es lograr una norma que «funcione en la práctica» y que deje de ser un objeto de disputa judicial para convertirse en una herramienta de gestión ambiental efectiva.

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