En una votación ajustada, se dio luz verde al artículo 118 de la Reforma Laboral. La medida elimina protecciones históricas como la jornada reducida de 36 horas y las indemnizaciones especiales para periodistas.
BUENOS AIRES – En la madrugada de este viernes, la Cámara de Diputados de la Nación marcó un antes y un después para el periodismo profesional. Con 126 votos afirmativos contra 119 negativos, se aprobó la derogación de la Ley 12.908, el estatuto que desde mediados del siglo XX otorgaba un marco legal específico a cronistas, fotógrafos, correctores y directores de medios.
¿Qué se pierde con la derogación del estatuto?
El Estatuto del Periodista no era una ley laboral común; contenía cláusulas diseñadas específicamente para la naturaleza del oficio. Con este cambio, quedan en el aire beneficios clave:
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Jornada Laboral: Se elimina la jornada reducida de 36 horas semanales. Bajo el estatuto, cualquier exceso se compensaba con descanso o se pagaba con un recargo del 100%.
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Indemnizaciones Especiales: La normativa preveía una protección mayor ante despidos injustificados, incluyendo un preaviso de hasta dos meses y una indemnización adicional equivalente a seis meses de sueldo.
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Acceso a la Información: Se desactiva el marco legal de la Matrícula Nacional y el Carnet Profesional, herramientas que garantizaban el libre acceso a fuentes oficiales y dependencias del Estado.
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Derechos específicos: También caen regulaciones sobre compensaciones por nocturnidad, régimen de vacaciones diferenciado y el sistema de retiro voluntario tras cinco años de antigüedad.
Un debate tenso y ajustado
A pesar de ser uno de los puntos que más resistencia generó en el recinto —con numerosos pedidos de bloques opositores para excluirlo del paquete de leyes—, el bloque de La Libertad Avanza logró mantener la cohesión de sus aliados para imponerse por apenas 7 votos de diferencia.
Los defensores de la medida sostienen que se trata de una «modernización» necesaria para adaptar la ley a los nuevos formatos digitales, mientras que los gremios de prensa denuncian un «ataque directo a la libertad de expresión y a la dignidad de los trabajadores».
El camino al Senado
Con esta media sanción, el proyecto regresa ahora al Senado. Allí, los legisladores de la Cámara Alta deberán decidir si ratifican la eliminación de este estatuto o si, ante la presión de los sectores gremiales y la estrechez del resultado en Diputados, deciden realizar modificaciones para salvar algunos de los derechos adquiridos.
El futuro de la profesión, en términos de estabilidad y condiciones diarias, queda ahora sujeto a la decisión final del Senado en las próximas semanas.



