San Juan, Argentina – La inseguridad que sufren los taxistas y remiseros en San Juan ha alcanzado niveles críticos, convirtiéndolos en blanco diario de asaltos, muchos de ellos violentos. Así lo denunció Gustavo Gómez, secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, en una entrevista con TELESOL.
«Antes nos robaban una o dos veces por semana; ahora es todos los días«, lamentó Gómez, reflejando el drástico aumento de los incidentes. Los delincuentes se apoderan principalmente de celulares, dinero en efectivo e incluso los tarifadores de los vehículos. «Somos los que más recibimos los golpes», enfatizó el dirigente, detallando que estos hechos se concentran en zonas como Chimbas, Rawson Oeste, el límite entre Capital y Rivadavia, Caucete, Santa Lucía y Pocito.
A pesar de que se implementan operativos de seguridad, Gómez señaló una contradicción que complica la situación: en ocasiones, son los mismos conductores o propietarios quienes evitan los controles por temor a perder tiempo o clientes. «Necesitamos que pidan documentación tanto al chofer como al pasajero. No sabemos a quién llevamos atrás«, afirmó.
El dirigente sindical también admitió prácticas internas que empeoran el problema. «A veces, por teléfono, avisamos entre nosotros que hay controles para evitarlos. Es ilógico: pedimos seguridad y después no queremos que nos controlen«, reconoció Gómez con autocrítica.
Para el sindicato, la clave para revertir esta situación es reforzar la prevención, mejorar los controles y establecer un trabajo conjunto entre todas las partes involucradas. El objetivo es proteger a quienes, día a día, exponen su vida en las calles para asegurar su sustento y el de sus familias.





