La comunidad de Jáchal vive momentos de profundo dolor tras el hallazgo del cuerpo sin vida de José Ramón Cayo, de 45 años, quien era intensamente buscado desde hacía varios días. El descubrimiento fue posible gracias al crucial trabajo de la Policía Federal Argentina y de «Tom», un perro especialmente entrenado en la detección de restos humanos.
Fuentes policiales informaron que el hallazgo se produjo pasadas las 18:30, durante un operativo de la Policía Federal, convocada para reforzar la búsqueda ante la falta de resultados. Fue la precisa marcación de Tom la que guio a los rescatistas hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo de Cayo.
José Ramón Cayo había desaparecido tras una reunión con amigos, y su ausencia fue denunciada días después por su familia. La hipótesis de que podría haber sido arrojado a un canal había guiado parte de la investigación.
La incorporación de la Policía Federal y sus perros especializados se produjo en un contexto de creciente angustia y presión social por avances en el caso.
El área del hallazgo ha sido asegurada para que el equipo forense pueda determinar las causas de la muerte y establecer si se trató de un hecho criminal, una posibilidad que aún está bajo investigación.


