Una humilde familia del departamento 9 de Julio, compuesta por dos adultos y cinco niños, perdió todas sus pertenencias en un voraz incendio que consumió su vivienda. El incidente, que afortunadamente no dejó heridos de gravedad, se habría originado de forma accidental por la caída de un caloventor.
Según fuentes policiales, la vivienda, donde la familia vivía en una situación de extrema vulnerabilidad, quedó completamente destruida. Los niños, uno de ellos de apenas tres años, no se encontraban en el hogar al momento del siniestro, lo que evitó una tragedia aún mayor.
El fuego, que se presume comenzó cuando el caloventor cayó sobre la cama del niño de tres años, generó un intenso humo que invadió cada rincón de la casa. Esto provocó la destrucción total de ropa, útiles escolares y otros objetos de gran valor para la familia.
La rápida intervención de los propios dueños de casa y de los efectivos policiales que acudieron al lugar fue clave para sofocar las llamas. Sin embargo, el espeso humo afectó a los adultos presentes, quienes debieron recibir atención médica en el hospital departamental por signos de intoxicación.
La comunidad y las autoridades evalúan ahora cómo brindar apoyo a esta familia que ha quedado «apenas con lo puesto» tras este desafortunado incidente.



