La jefa de bloque en el Senado había bajado la presentación del jefe de Gabinete en el Congreso para «evitar que se lo lleven puesto». Sin embargo, el vocero la contradijo en redes con un seco «Fin» tras recibir el aval de «El Jefe». Virtual intervención de la bancada oficialista.
La interna en la cúspide de La Libertad Avanza (LLA) alcanzó niveles de máxima tensión este miércoles 24 de junio de 2026. Un fuerte cortocircuito político dejó expuesta la fractura entre la actual jefa de bloque del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich, y el núcleo duro de la Casa Rosada comandado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El detonante fue la conveniencia o no de que el ministro coordinador asista al Congreso a brindar su informe de gestión en medio de denuncias en su contra.
Todo comenzó el martes por la noche, cuando Bullrich confió a la prensa una estrategia que consideraba vital para proteger al funcionario: “No va, lo bajé yo”, aseguró la senadora por la Ciudad de Buenos Aires, argumentando que una foto en el recinto en este momento de debilidad no ayudaba y que era preferible que Adorni fuera «a boxes» para evitar una posible moción de censura o interpelación por parte de la oposición.
La desautorización en las redes: «Fin»
Sin embargo, la contraofensiva de la Casa Rosada no tardó en llegar y fue demoledora para la autoridad de la exministra de Seguridad. Con el aval directo de Karina Milei, Manuel Adorni utilizó sus redes sociales para dinamitar la estrategia de su jefa de bancada: “Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional. Fin”, disparó el jefe de Gabinete.
La jugada de la hermana presidencial fue más allá y se tradujo en una virtual intervención del bloque de senadores de LLA. Karina Milei recibió en los despachos de Balcarce 50 a tres grupos de legisladores de la Cámara Alta para hacerlos posar en una foto de respaldo junto a Adorni, excluyendo explícitamente de la reunión a Patricia Bullrich. En el entorno de la senadora la bronca es total: «Estamos hinchados los huevos. Armó una estrategia para salvarlo y salen a contradecirla sin consultar. Ahora, que Dios lo ayude en el Senado», deslizó un colaborador directo.
Blindaje con gobernadores y el factor Villarruel
Detrás de la llamativa confianza de Adorni para asistir al Congreso existe una ingeniería política de último momento. El Gobierno logró hacer caer el quórum en Diputados para frenar las interpelaciones gracias al apoyo del PRO, la UCR y diputados alineados con los gobernadores de San Juan (Producción y Trabajo), Córdoba, Misiones, Salta y Neuquén, presuntamente tras un acuerdo por el envío de fondos para aguinaldos.
Aun con ese blindaje, la parada del 2 de julio asoma de extremo peligro para el Gobierno. A la furia de Bullrich se le suma el frente interno con la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, quien mantiene la relación rota con el jefe de Gabinete y viene de calificar públicamente como una «vergüenza» las explicaciones que dio el funcionario sobre su incremento patrimonial en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.



