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sábado, mayo 23, 2026

La lluvia trajo el alivio en incendio en Chubut : el fuego retrocede tras días de emergencia extrema

Pasado el mediodía de este domingo, las precipitaciones sorprendieron a los equipos de emergencia en Chubut. La Ruta 40, que estaba sitiada por las llamas, volvió a la normalidad.

Después de una semana crítica donde el fuego parecía no tener techo, la naturaleza dio un giro inesperado a favor de los brigadistas. La llegada de la lluvia a las zonas más castigadas de la Comarca Andina —incluyendo el Parque Nacional Los Alerces, Esquel, El Hoyo y Epuyén— cambió drásticamente el panorama de desastre que se vivía hasta el sábado.

Un giro inesperado del pronóstico

Lo que más sorprendió a las autoridades y a los equipos de emergencia fue la rapidez del cambio climático. Mientras que los pronósticos más optimistas auguraban lluvias recién para el miércoles, las nubes negras cubrieron el cielo este domingo poco después del mediodía, transformando las lenguas de fuego en tierra húmeda y oscura.

El contraste es absoluto respecto a las últimas 48 horas:

  • Sábado crítico: Las ráfagas de viento habían duplicado el área afectada en Epuyén, donde ya se quemaron 12.000 hectáreas. El fuego llegó a la banquina de la Ruta 40, obligando a interrumpir el tránsito por la nula visibilidad.

  • Domingo de alivio: El asfalto luce mojado, la temperatura descendió y el humo comenzó a disiparse, permitiendo que «la montaña respire», según relataron testigos en Rincón de Lobos.

Cautela entre los especialistas

A pesar de la alegría generalizada, los jefes de las cuadrillas mantienen los pies sobre la tierra. Para que el incendio se considere bajo control o sofocado, se requieren condiciones específicas:

  • Volumen de agua: Se estima que son necesarios entre 20 y 30 milímetros de caída sostenida.

  • Focos subterráneos: La lluvia enfría la superficie, pero los brigadistas advierten que el fuego puede permanecer latente bajo tierra. El trabajo de guardia de cenizas será vital para evitar que el incendio se reactive cuando regrese el clima seco.

Un descanso para quienes combaten en la primera línea

Más allá de lo técnico, el agua representa un alivio psicológico fundamental para los cientos de bomberos y voluntarios. Tras jornadas de agotamiento físico bajo temperaturas extremas y frente a un fuego indomable, la lluvia permite un recambio de energías necesario para encarar la etapa final de contención.

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