El reporte de ADEFA arrojó bajas tanto en fabricación como en exportaciones durante junio. La nota positiva la dieron las ventas mayoristas a concesionarios, que saltaron un 22,5% respecto a mayo.
Buenos Aires. — La industria automotriz local cerró la primera mitad del año en terreno negativo y sigue sin consolidar un piso de recuperación. Según el último informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales radicadas en el país fabricaron un total de 204.658 unidades durante los primeros seis meses, lo que representa una contracción del 18,3% en comparación con el mismo período de 2025.
La radiografía puntual de junio tampoco trajo buenas noticias para las plantas de producción: se manufacturaron 37.029 vehículos, reflejando una baja del 1,9% respecto a mayo y un retroceso más pronunciado, del 13,6%, frente a junio del año pasado.
Retroceso en las exportaciones y un alivio en el mercado interno
El frente externo, históricamente el principal motor de las terminales argentinas, experimentó un mes adverso. En junio se exportaron 22.373 unidades, lo que significó una merma del 11,3% mensual y una caída del 1,7% interanual. Al evaluar el semestre consolidado, los despachos al exterior alcanzaron los 126.893 vehículos, situándose apenas por debajo de las 129.654 unidades registradas en la primera mitad del año anterior.
La única señal de alivio en el informe sectorial provino del canal mayorista. Las automotrices entregaron a la red de concesionarios un total de 44.096 vehículos durante junio. Este dato marcó un fuerte incremento del 22,5% en la comparación contra mayo, aunque el volumen global se mantiene un 26,3% por debajo del desempeño de junio de 2025. El acumulado de ventas mayoristas del semestre cerró en 228.129 unidades (-23,7% interanual).
El reclamo de ADEFA por la competitividad
Rodrigo Pérez Graziano, directivo de ADEFA, analizó el escenario actual y advirtió que la recomposición de los niveles de producción avanza a un ritmo más lento que el de la demanda interna.
En este contexto, el ejecutivo celebró la reciente reducción de los derechos de exportación dispuesta por el Gobierno nacional, pero enfatizó la necesidad de que los estados provinciales y municipales sigan el mismo camino bajando la carga impositiva local para devolverle competitividad a las fábricas. De cara a lo que resta del año, Pérez Graziano remarcó que las proyecciones de una reactivación firme durante el segundo semestre estarán estrictamente ligadas a la aparición de mejores condiciones de financiamiento para los compradores.



