Buenos Aires, Argentina – Tras la media sanción en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma jubilatoria, el presidente Javier Milei ha utilizado sus redes sociales para reafirmar la postura inquebrantable de la Casa Rosada: vetará cualquier ley que atente contra el equilibrio fiscal.
A través de su cuenta de X, el mandatario publicó un mensaje breve pero contundente: «Esperemos que los senadores no apoyen esta demagogia populista pero de cualquier forma nuestro compromiso es vetar cualquier cosa que atente contra el déficit». Este pronunciamiento refleja la línea que el oficialismo ha sostenido firmemente durante semanas frente al avance de iniciativas legislativas con impacto fiscal.
La advertencia presidencial ya había sido adelantada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, durante un encuentro con empresarios de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE). «No hay nada si no mantenemos el equilibrio fiscal», afirmó Francos, recordando las medidas de ajuste implementadas por la administración nacional, que incluyen la eliminación de programas, despidos de personal y desmantelamiento de fondos fiduciarios con el fin de reducir el gasto público.
El debate en el Congreso se desarrolló en un clima de marcada tensión. El oficialismo intentó sin éxito evitar el quórum. Sin embargo, la oposición, que incluye a bloques como Unión por la Patria, Coalición Cívica, Frente de Izquierda y otros espacios, logró reunir los votos necesarios para avanzar con un temario que no solo incluyó el aumento en las jubilaciones, sino también proyectos vinculados a la emergencia en discapacidad. El Ejecutivo ha calculado que la aprobación de estas iniciativas implicaría un costo superior a los 12.000 millones de dólares, lo que representa cerca del 1,8% del PBI.
Desde la presidencia de la Cámara baja, Martín Menem también se sumó a las críticas contra los legisladores que apoyaron la propuesta. «Se esconden una vez más detrás de causas nobles con el solo fin de intentar romper el equilibrio fiscal que tanto nos costó conseguir», escribió en su perfil de X, reforzando la narrativa oficialista.
La jornada legislativa en el recinto coincidió con otro frente de conflicto: los reclamos salariales del personal del Hospital Garrahan. A pesar de que el Gobierno anunció un bono para los residentes, estos rechazaron la propuesta por considerarla insuficiente y por la falta de una comunicación formal desde el Ministerio de Salud. La tensión se extendió también a los pasillos del hospital pediátrico, donde el resto del personal —que representa más del 90% de la planta— también exige mejoras en sus condiciones laborales.


