Tras la audiencia de este martes, se determinó que la abogada no irá a prisión por los hechos de injuria racial en Ipanema. Deberá pagar una fianza, resarcir económicamente a las víctimas y realizar tareas comunitarias en nuestro país.
RÍO DE JANEIRO. — Luego de meses de incertidumbre y de permanecer bajo vigilancia con tobillera electrónica, la abogada Agostina Páez recibió el aval judicial para retornar a la Argentina en los próximos días. La decisión se tomó este martes en los tribunales de Río de Janeiro, donde la Fiscalía y la querella no presentaron objeciones para que la imputada abandone territorio brasileño.
Su defensora, Carla Junqueira, confirmó que el regreso podría concretarse en un plazo de 72 horas, una vez que el juez interviniente fije los montos de la fianza y la reparación económica destinada a los damnificados.
Unificación de penas y medidas alternativas
El escenario legal para Páez mejoró considerablemente durante la audiencia debido a un cambio en la estrategia de la acusación:
-
Reducción de cargos: Inicialmente enfrentaba tres denuncias independientes que sumaban una pena máxima de 15 años.
-
Delito continuado: La Fiscalía unificó los hechos, lo que redujo la pena mínima a dos años. Al no tener antecedentes, esta condena será reemplazada por medidas alternativas.
-
Sanciones: Además de la reparación monetaria, Páez deberá cumplir con servicios comunitarios que llevará a cabo en Argentina.
El origen del conflicto
El caso se remonta al pasado 14 de enero, cuando en un bar del exclusivo barrio de Ipanema, la abogada fue filmada realizando gestos racistas hacia los empleados del lugar. El video se volvió viral de inmediato, activando una investigación de oficio por parte de las autoridades de Río, un estado que ha endurecido severamente las penas por discriminación en los últimos años.
Páez, quien durante el proceso contó con asistencia consular argentina para garantizar su derecho a defensa, utilizó la audiencia de este martes para pedir disculpas formales a las víctimas. «Espero regresar pronto», declaró a la salida del juzgado, remarcando su compromiso de cumplir con todas las condiciones impuestas por la magistratura brasileña desde el exterior.



