La comercialización total de naftas y gasoil retrocedió un 2,38% interanual en todo el país. El impacto de los precios medidos en dólares —entre los más altos de la región— modificó los hábitos de los conductores, quienes recortan litros o cargan por montos fijos. YPF fue la única petrolera que logró crecer, mientras el resto de las marcas sufrió desplomes de hasta dos dígitos.
BUENOS AIRES – El consumo en los surtidores argentinos no logra encontrar un piso. Durante el mes de abril de 2026, la venta de combustibles líquidos en el mercado interno volvió a registrar un signo negativo, hilvanando su tercer mes consecutivo de contracción. El fenómeno responde de manera directa al fuerte encarecimiento de los valores de cartelera y al constante deterioro del poder adquisitivo de los usuarios.
De acuerdo con el informe estadístico elaborado por el portal sectorial Surtidores, confeccionado sobre la base de las declaraciones juradas presentadas ante la Secretaría de Energía de la Nación, durante abril se despacharon un total de 1.333.298 metros cúbicos ($m^3$) de combustibles en las estaciones de servicio de todo el territorio nacional. La cifra marca una caída interanual del 2,38% en comparación con los 1.365.814 $m^3$ comercializados en abril de 2025, y una retracción mensual del 1,98% respecto del volumen de marzo.
Precios en dólares y cambio de hábitos en los conductores
La preocupación se extiende entre los estacioneros independientes de las distintas banderas. Los analistas del mercado energético advierten que el precio de la nafta en Argentina, al ser medido en moneda dura, se posicionó entre los costosos de la región latinoamericana, actuando como un freno de mano para la demanda general.
Ante esta realidad, las pizarras electrónicas forzaron un cambio drástico en las conductas de consumo de la clase media y los sectores productivos:
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Adiós al «tanque lleno»: Se redujo drásticamente la cantidad de conductores que completan el depósito.
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Carga por monto fijo: Los usuarios optan por pedir cifras redondas (por ejemplo, $10.000 o $15.000) para adecuar de forma estricta el uso del vehículo al presupuesto diario o semanal.
Paradoja de mercado: se desploma la súper pero resiste la premium
El desglose por tipo de combustible arrojó un comportamiento sumamente dispar y llamativo para los expendedores:
| Combustible | Variación Interanual (Abril 2025 vs. Abril 2026) | Tendencia |
| Gasoil Grado 2 (Común) | -9,96% | Desplome crítico (menor actividad productiva) |
| Nafta Súper | -1,63% | Caída moderada |
| Nafta Premium | +0,76% | Leve crecimiento |
| Gasoil Grado 3 (Premium) | +5,85% | Incremento sólido |
Especialistas del área hidrocarburífera explicaron que el sostenimiento de las líneas de mayor octanaje no responde a una mejora económica, sino a una agresiva estrategia comercial de las petroleras. A través de aplicaciones móviles, bancos y programas de fidelización, se aplican fuertes descuentos y promociones sobre el segmento premium, logrando achicar significativamente la brecha de precio real con los combustibles comunes y tentando a los automovilistas a estirar el gasto por un producto de mejor rendimiento.
Radiografía provincial y la resistencia de YPF
En el mapa geopolítico del consumo, la provincia de Buenos Aires revalidó su liderazgo concentrando 468.312 $m^3$ del total nacional. Córdoba retuvo el segundo puesto con 141.750 $m^3$, aunque encendió alarmas con una fuerte caída interanual del 5,74%, mientras que Santa Fe se mantuvo en parámetros de estabilidad. En contraposición, las provincias con mejor performance expansiva fueron San Juan (+4,12%), Neuquén (+3,08%) impulsada por el polo Vaca Muerta, y Tucumán (+2,88%).
En el plano empresarial, YPF se consolidó como la única gran operadora que esquivó la crisis general, capturando mercado tras comercializar 746.648 $m^3$, lo que le valió un incremento del 1,79%. El resto de sus competidoras directas sufrieron el impacto de la recesión en sus redes de estaciones de servicio:
Pérdidas por bandera: Puma Energy lideró las bajas corporativas con un desplome del 10,61%; seguida de cerca por Dapsa con un 10,4%; Shell con un retroceso del 8,58%; y Axion, que amortiguó la caída con un -3,89%.
Como paliativo financiero ante la pérdida de rentabilidad, decenas de bocas de expendio en distintos puntos del país comenzaron a suspender o restringir la atención en la franja horaria nocturna, una medida que les permite recortar costos de masa salarial operativa y, simultáneamente, disminuir la exposición a hechos de inseguridad.



