El equipo de Eduardo Coudet superó un primer tiempo adverso y terminó venciendo 3-0 a Blooming por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026. Maximiliano Salas, Fausto Vera —de penal— y Lucas Silva marcaron los goles del «Millonario», que cerró la zona invicto con 14 puntos.
BUENOS AIRES – En una noche que comenzó con tensiones y terminó en una fiesta de goles, River Plate cumplió con su objetivo en Núñez. Por la sexta y última jornada del Grupo H de la Copa Libertadores 2026, el conjunto «Millonario» derrotó con autoridad por 3-0 a Blooming de Bolivia en el Estadio Más Monumental, asegurando su boleto directo a los octavos de final como el indiscutido líder de su zona.
El triunfo le permitió al club de la banda roja finalizar la fase de grupos con 14 unidades, producto de cuatro victorias y dos empates. Con esta cosecha, River postergó al segundo lugar a RB Bragantino de Brasil (10 puntos), que deberá disputar el repechaje, mientras que Blooming se despidió del certamen continental en el último puesto con apenas una unidad.
De los silbidos del primer tiempo a la ráfaga de Salas
El inicio del encuentro estuvo lejos de lo esperado por la parcialidad local. River manejó los hilos y la posesión del balón, pero careció de profundidad y se mostró impreciso en los metros finales, jugando con el nerviosismo de su gente. La gran oportunidad para destrabar el partido llegó a los 10 minutos de juego a través de un tiro penal; sin embargo, el delantero Maximiliano Salas estrelló su remate contra el palo izquierdo del arquero Gustavo Almada. Sin ideas claras para perforar el bloque defensivo boliviano, el equipo se marchó al descanso bajo una reprobación generalizada desde las tribunas.
Para el complemento, la lectura táctica del entrenador Eduardo Coudet surtió efecto inmediato. River cambió la postura, imprimió mayor velocidad a la circulación y no tardó en romper el cero:
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A los 11′ ST: Tras una proyección y asistencia del defensor Lucas Martínez Quarta, Maximiliano Salas tuvo su revancha y definió con precisión para marcar el 1-0 y desatar el desahogo en el Monumental.
Sentencia desde los doce pasos y joya de Silva
Con la ventaja a su favor, el «Millonario» se adueñó por completo del desarrollo psicológico y futbolístico del encuentro. A los 27 minutos, tras una infracción de Matías Abisab sobre el ingresado Joaquín Freitas dentro del área, el árbitro —convalidación del VAR mediante— sancionó una nueva pena máxima. En esta ocasión, el mediocampista Fausto Vera se hizo cargo de la ejecución y estiró la ventaja a 2-0 con un remate esquinado.
El broche de oro: Con el rival completamente replegado y desgastado físicamente, a los 38 minutos apareció Lucas Silva, quien capturó un balón suelto en las inmediaciones del área grande y sacó un potente derechazo de media distancia que se coló pegado al poste de Almada, sentenciando el 3-0 definitivo.
River cerró de esta manera una fase de grupos sumamente sólida en los números, manteniéndose invicto en el plano internacional y ganándose el derecho a definir su llave de octavos de final en condición de local ante los ojos de su público.



